miércoles

RECUERDOS DE SEMANA SANTA


 
Así comenzaría aquel mi Primer Pregón de la Semana Santa
allá por la década de los Setenta.
 
 
 
 
 
 

AL COMENZAR

 

 ...y Sevilla...

Así debió terminar

la más hermosa expresión

que brotó de Corazón

de Ése Padre Celestial,

cuando queriendo acabar

la Obra que comenzara,

se detuvo a descansar

en la Música del viento,

y fue llegado el momento

tan justito, tan cabal,

que se puso a contemplar

la Obra del Universo,

y haciendo formar un beso

de un suspiro de su aliento,

lo lanzó hacia el Firmamento

con una orden sencilla...

¡Tu nombre será, Sevilla,

ahora sí que estoy contento!

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