sábado

CONOCIENDO SEVILLA



¿TENEMOS TIEMPO?


            Esta mañana me he encontrado con mi amigo Luis, no sé si recordareis que se trata de un trianero que ha montado su vivienda estudio al otro lado del río, y hablando de las cosas nuestras, me comenta que el día de su cumpleaños fue con su mujer y su niña de dos años a dar un paseo por la Plaza de España: “Me quedé pasmado, vaya que aluciné en colores de lo bonita que la encontré, me dijo”. Verdaderamente, pensé: que verdad es que nadie es profeta en su tierra, y más siguiendo aquello de: “cómo está aquí, pues ya iré a verlo”. Y no es verdad. Nacemos, vivimos,´y morimos, y no hemos sido capaces de haber visto Sevilla, o Triana desde la Giralda.
           Pero no quiero seguir divagando acerca de ello porque de lo que se trata es de que mi amigo Luis se quedó sorprendido al saber, y ver con sus propios ojos el honor que, al final, y, que vergüenza, después de tantos años, a nuestro querido y super-admirado Anibal González se le había levantado un monumento. Si, señores, una estatua en reconocimiento y honor a su obra después de algo más de 8o años. Y por poner un ejemplo de lo que es Sevilla en lo que a incongruencias se refiere, ahí tenemos la estatua que se le otorgó a la figura de Juan Belmonte, tan sólo 10 años después de su muerte. Y ya puestos no estaría de más se le pusiera alguna, al menos, simbólica réplica en la Ancha de la Feria de su nacencia.
 
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2 comentarios:

  1. Jeeeeee, pues como siempre fuí un "rabillo de lagartija", me he subido a lo alto de nuestro símbolo más representativo, La Giralda, además varias veces, a la cima de nuestra Catedral...He aprovechado cualquier oportunidad para embelesarme y sentirme muy orgulosa de ser sevillana, ejercer como tal encaramándome a sitios increíbles para admirarla y amarla, con sus barrios, alma mater se Sevilla...Y quiera Dios que por muchos años más, jeeeeee...
    Visitamos un lugar y nada más bajarnos del bús, empezamos a ver sus monumentos, jardines, museos, etc, cuando aquí tenemos unas maravillas magnificas, diversas y únicas y un cierto colectivo de la ciudad ¡No los conocen! Este asunto, no precisa que yo lo comente, se explica solito...


    Admirables entradas con las que me enriquezco cotidianamente, el que no las vea, no sabe lo que se pierde, evidentemente.
    ¡Olé, Santiago!

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  2. Que maravillosa entrega por la que, supongo, será su tierra. Tenéis suerte los sevillanos. La he visitado varias veces y no me canso. Felix. Fregenal de la Sierra.

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