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MARIFÉ DE TRIANA



MIS APUNTES SOBRE SOBRE MARIFÉ DE TRIANA

        Tras los calores de Agosto y a la espera de esa recogida de la uva que nos traerán los primeros mostos, a las puertas de la Sierra Norte y concretamente en el número 23 de la calle Portugal en el bonito y pintoresco pueblo de Burguillos en la provincia de Sevilla, vería por primera vez la luz andaluza, el 13 de Septiembre de 1936, una niña que con el nombre de María Felisa sería bautizada en la Iglesia de San Cristobal Martir. María Felisa Martínez López, hija de José Martínez Capé y Emilia López Sebastián, sería con el transcurrir del tiempo, primero Marifé, nombre éste que, con catorce o quince años, le recomendaría David Cubedo, por entonces locutor y presentador de un programa dedicado a las folclóricas en Radio Nacional.
Tras un cortísimo periodo de tiempo en Burguillos y debido a que su padre, Contratista de Obras Públicas, ha de desplazarse a Sevilla, la familia se traslada tomando una casa en Triana, concretamente en la calle Alfarería y en el actual número 89.
          Aun no había cumplido los diez años cuando sufre la pérdida de su padre y ello hace que Emilia, su madre se plantee marcharse a Madrid, corría el año 1947, el año de la arriada que no permitió a la Hermandad de San Gonzalo salir por primera vez a la calle. En la capital de España es donde a María Felisa se le despierta por entero esa afición por cantar, y tras vecinales actuaciones y un corto periodo de tiempo dedicado al estudio en diferentes academias, da el primer salto al mundo de la Copla siendo sus primeros escenarios aquellos teatros portátiles de la ilusión así como el de Manolita Chen.
       Como a casi todas las jóvenes amantes de la canción, sus primeros pasos fueron de una dureza brutal. Nunca contaría con el apoyo de un padrinazgo, el suyo sería el amor de su familia y la fe en ella misma, y en el Arte que sabía llevaba dentro. Tuvo su oportunidad y la aprovechó: David Cubedo se la presentó al gran promotor de espectáculos Juan Carcellé, descubridor de tantas promesas, más con Marifé no tubo ningún problema, todo fue verla actuar en San Sebastián de los Reyes, localidad cercana a Madrid, y ofrecerle su primer contrato. Tras el primer contacto, Carcellé después de haber oído la aún corta historia de Marifé, éste decide que debe ampliar su nombre artístico, por lo que a partir de ese momento será conocida para siempre con el nombre de Marifé de Triana. Sería ese mismo año 1949, con las influencias de Carcellé y una mentirijilla, que diría ella, en el que le sería concedido el Carnet de Artista aun a pesar de que este no se daba hasta cumplir los dieciseis años.
       Presentada por Juan Carcellé, debutaría en el madrileño Coliseo de Price; encabezando un gran espectáculo de variedades en el que interpretando la Copla obtuvo tan colosal éxito que al día siguiente la crítica se volcaría con ella. Aquella actuación hizo que comenzara a consagrarse como única en su estilo y haciendo que estuviera en el cartel durante tres meses; a decir de las crónicas algo insólito en aquellas fechas. Afortunadamente para Marifé, las puertas del éxito se le habrían abierto de par en par y comenzando una vertiginosa carrera hacia lo más alto de cuanto se ha conocido en la Canción Andaluza y Española.
        Carcellé se pone en contacto con el brillantísimo Maestro Gordillo, y éste al verla y oirla le escribe dos espectáculos: La Emperaora y La sombra vendo. Y como solía ser de forma aplastante, el sevillano Manuel Quiroga no podía faltar y llega, como llegó otro Maestro, Juan Solano, ambos se dedicarían junto con Andrés Molina Moles a Marifé; con este último tendría una considerable amistad, no en vano Andrés natural de la Algaba, Sevilla, habría pasado por Triana en calidad de docente, en la década de los cuarenta. Ellos harían nacer la Copla “La Loba”, el espectáculo se llamaría: Carrusel de España, y con ella hacer salir a la actriz que llevaba dentro.
         A primeros de 1957 debuta en Sevilla. El Teatro Álvarez Quintero la recibiría con los brazos abiertos, un recibimiento que no olvidaría nunca como jamás olvidaría su rotundo triunfo en el San Fernando con el tema “Torre de arena” y que le escribieran los maestros Lladré, Gordillo y Sarmiento, siendo el primer disco que grabara llegando a ser uno de sus mayores emblemas. Al final se contabilizaría desde “Antonio Romance” (1956) hasta “Gente de Andalucía” (2001), más de cuatrocientas canciones, casi todas ellas con la firma Columbia, aunque cerraría su carrera discográfica con: Discopfón, Safiro, Senador y Ático Record, si bien su primera grabación la haría con la productora Philips.
         En los primeros años de la década de los sesenta se marcha a América donde tras dos temporadas en diferentes países entre los que destaca México, vuelve como absoluta triunfadora, y es justo el 5 de octubre del 1963 cuando con el estreno de La maestra Giraldilla, conoce al que años más tarde, década de los setenta, será su marido, José María Alonso Calvo un Rapsoda al que habría contratado para uno de sus espectáculos y con el que se casaría el día 7 de Octubre 1982. Su triunfo en América hace que le lluevan las ofertas desde el extranjero, y es así como pasa algunas temporadas trabajando en prestigiosos teatros de Francia, Bélgica, Alemania, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos. Cerraría la década 1958-59 aceptando el ofrecimiento de dos películas como fueron: Canto para ti y Bajo el cielo andaluz; rechazaría una tercera por no considerarla a su altura ya que todo lo que le ofrecían, según ella, era salir con el caracolillo en la frente, enamorarse del señorito y estar continuamente diciendo “ mi arma”...
      En Madrid estrenaría este mismo éxito en el Teatro Calderón. Un año más tarde comenzaría a trabajar con los hermanos Marcos, con el Maestro Jaén para posteriormente continuar con el Maestro Román; él compondría uno de sus último éxitos, el espectáculo Torres de Coplas representado en el Teatro Español de Barcelona en 1967, al igual que El café de los Tarantos en 1969.
       En la década de los ochenta y tras el fallecimiento del sevillano Rafael de León, se le uniría Rafael Rabay, éste le compondría muchas de su canciones las cuales no harían más que ampliar sus innumerables éxitos.
         En 1990, el Ayuntamiento de Burguillos rotula con su nombre una céntrica calle haciendo honor así a su paisana más popular y a la cual le profesaron siempre un amor especial dada su calidad humana además de la artista.
         En el 2001 decide grabar su último disco para retirarse definitivamente a su vida privada, aunque haciendo esporádicas apariciones en Televisión, sólo con el único deseo de apoyar y dar ánimo a artistas noveles. Ese mismo año Triana le concedería el ser Trianera de Honor, para años más tarde, y un año después de la muerte de su marido 26 de Abril del 2008, el 24 de Julio de 2009, colocar una placa cerámica en el número 94 de la calle Alfarería donde se deja constancia de que en esta calle vivió, aunque si la Comisión de tal acontecimiento se hubiese preocupado un poco, el mencionado azulejo se habría colocado en la fachada de enfrente manifestando que en esa casa vivió Marifé de Triana entre los años 1937-l946. La celebración culminaría con el Certamen de Copla que lleva su nombre, y en el que se estrenaría la canción “¡Ay, Marifé!” compuesta por los destacados autores Peso, Alegre y Díaz. Sería interpretada por la sevillana Cristina Crespo.
        Con fecha 11 de Noviembre de 2011, le sería concedida la Medalla al Mérito en el Trabajo, y el día 25 de Octubre le sería otorgado el Premio al Legado Cultural en su primera edición.
          Su estado de salud se agravó de tal manera que el día 16 de Febrero del 2013, y víctima del cáncer que padecía, fallecería en el Hospital Xanit Internacional de Benalmádena, Málaga. Sería enterrada junto a su marido en el cementerio de San Miguel en Torremolinos, Málaga. (d.e.p.)

María de la O la haría
Almiranta de otro mar,
Raíz de Torre de arena,
Igual que Cinco farolas,

Fernanda la Cordobesa
Es Esclava de tu amor;
Desde que te conocí
En la Encrucijada

Te he de querer mientras viva
Rosa de Capuchinos
Implorando tu querer,

Arañando las paredes,
No me digas que no...
Anda, y, ¡llámame La loba!






















7 comentarios:

  1. Siempre fui un seguidor de Marifé y me alegro de que Vd. aporte nuevos datos a los ya conocidos, verdaderamente ha hechos buenas indagaciones. Me gustó mucho el soneto de la despedida. Felicidades. J.María R.

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  2. No hay más remedio que trabajar sobre algunos temas de nuestro particular interés con idea de aportar algo nuevo, y para mi Marifé fue algo diferente.Su ascensión fue fulgurante y aportó un nuevo tipo de espectador a la copla. Un saludo.

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  3. Tiene razón al decir que ella creó un nuevo tipo de espectador. Casi todos sus seguidores están con la interpretación que Marifé hace de la Loba, aunque yo me quedo con María de la O.

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  4. Sin lugar al menor género de dudas, Marifé fue la más importante Maestra en el arte de la canción andaluza y española. La gran actriz que supo como nadie cantar, a la vez que la cantante que supo como nadie teatralizar una canción. Única en su estilo, con esa envidiable carga de sensibilidad y sentimientos, así como una bondad y humildad que sólo son capaces de alcanzar aquellas personas que le dan al corazón su verdadero sentido.
    Yo también casi me quedaría con María de la O, aunque no fue escrita para ella sino para Estrellita Castro.

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  5. Siento como con “Torre de arena” el género se conmovía, aparecía el drama redoblado, el borbotón ese de la pasión, el muletazo largo y hondo al dolor, imposible de mejorarlo cuando se hace a través de una canción.

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  6. Es que Marifé era una hija inevitable de su tiempo, de los sueños del bienestar familiar, de la prosperidad, y, como no, de las oscuras noches de posguerra. Pero sobre todo: alcanzar el triunfo en el terreno que ella presentía llegaría a conocer a fondo.

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  7. La verdad es que yo no entiendo mucho pero me parece que el teatro se hizo para Marifé , como para ella se hicieron los “Tres puñales” con los que matar la Indiferencia, la sosería y la tibieza. Me da la impresión, al verla en la televisión, que cuando siente las tablas del escenario bajo sus pies, su persona se hace como si fuera la heroína colectiva de quienes quieren no vivir en la abulia. Juani

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