sábado

VÍSPERA SEMANA SANTA 2016



 

TRIANA DOLOR Y JÚBILO

 

Es difícil escribir acerca de Triana, y mucho más sobre su sentir y su manera de interpretar la vida, ahora desbordada por una ingente cantidad de Turismo que atraviesa el Puente para conocer los entresijos del Universal Barrio.

No obstante, todos nos sentimos casi con la obligación y el derecho (¿por qué no?), alguna vez, de dar rienda suelta a nuestros sentimientos, a nuestros pensamientos e interpretar de una forma personal, algo de esta Triana nuestra que es parte intrínseca de la Sevilla de siempre.

Ahora me ha tocado a mi caer en la tentación, y apartándome de notas “sabelotodo” y de meditaciones históricas, se me ha ocurrido la idea, no sé si feliz o desafortunada, de hablar de Triana en Primavera, y de ese sentimiento tan especial, tan irrepetible e inconmensurable que nos invade cada año cuando se acerca el Miércoles de Ceniza, que hace que reviente el Domingo del Pregón, y que acaba con el no deseado –porque se acaba todo para el Cofrade-, de la Resurrección.

Lectores y seguidores de este humilde blog, por favor, ruego disculpéis mi atrevimiento, al pretender aquí, contar cosas que ya todos sabemos, y bastantes de vosotros, muchísimo mejor que yo.

Se ha repetido hasta la saciedad, que Triana es un Barrio dual en su Espíritu por la cantidad de barrios que encierra en su corazón Arrabalero, y no solamente en su Espíritu, sino también en sus representaciones físicas, en sus –porque no decirlo claramente, escasos- monumentos, y en sus manifestaciones, todas apoyadas por ese deseo del Trianero de conseguir que sea grande entre los grandes.

No sé yo si hay un representación simbólica más clara de este Barrio, que la Universal figura Arquitectónica de nuestro Puente de Triana, un Puente tan de ida como de vuelta, de salida hacia la ciudad propiamente dicha o de su entrada hacia ese Centro Neurálgico como es la cruz formada por San Jacinto y Pagés del Corro.

Esa confluencia de cuatro caras, cual imagen mitológica que encierra un caudal de gozos en su peregrinar hacia unos sentimientos hartamente encontrados en miles de momentos de extraordinaria belleza. Esa imagen de la mitología ambivalente para el Sevillano del otro lado del río, pero natural para el trianero y que puede, sin duda, compendiar de una manera bastante aproximada lo que significa Triana, en el mejor de los sentidos.

Alejémonos de interpretar, por favor, que la dualidad pudiera significar falsedad o engaño. La dualidad por partida doble, y en lo que se refiere a este Núcleo Urbano, significa, según mi humilde forma de saber y entender a mí gente, claro está, la baso en el enriquecimiento de una Religiosidad Popular, apertura, tolerancia, hospitalidad, y otras muchas cualidades humanas, que hoy por hoy, parecen cotizarse a la baja.

Sin necesidad de remontarnos a las muchas Culturas pasadas y asentadas en esta tierra, podemos, fácilmente, comprobar cómo Triana nos proporciona ese ambiente, natural en  ella, y que no necesita, ni  de demostraciones, ni análisis eruditos aún a pesar de los muchos datos aportados por, a veces, intelectuales teóricos u ocasionales.

Todo es cuestión de dejarse llevar, de observar y comprender lo que estamos viviendo, lo que sentimos, que es solamente una cosa, aunque ambivalente, única: el Dolor y el Júbilo.

En estos días vísperas de nuestra Semana Santa, los sentimientos se mezclan y a veces parece que hasta se funden y se confunden. En ocasiones me he detenido de forma imparcial a pensar en emblemas para estos acontecimientos, dentro de nuestro vivir cotidiano.

Independientemente de cada uno de los Cultos que se celebran, y fuera del indescriptible, entrañable y todos los sanos y acertados adjetivos que se le pudieran añadir, serían pocos: el hacer la Estación Penitencial de las Cofradías. A parte de eso que es el pensamiento fundamental y que nos invade en estos días, y sin intentar entrar en parciales y habituales debates de rivalidad sana, yo me pregunto: ¿Cuáles serían o mejor dicho son los dos lugares de Sevilla que pueden simbolizar la Semana Santa que transcurre entre el Domingo de Ramos y el de la Resurrección?

Por lógica, habríamos de decir que esos lugares simbólicos para Triana, y sin lugar a dudas: sus dos Plazas; aunque dos, son sólo una cara de la misma moneda. Las dos Plazas de Sevilla: La Plaza de La Campana y la Plaza del Altozano, aunque para más de uno seguro que una de ellas sería la de la Real Maestranza. No obstante, justo es reconocer que cada una adquiere su particular protagonismo cuando lo requiere y lo siente una parte de la ciudad, que, al fin y al cabo no dejamos de ser nosotros.

Con las Semana Santa no ocurre pues, como con la Feria. En este sentido no hay problema cuando quedas con alguien para una cita, ya sabemos de qué hablamos y donde quedamos.

La Campana o el Altozano, esos días, son el corazón de Sevilla, son los lugares simbólicos por excelencia.

Desde que en el último cuarto del siglo XIX se estableciera la Carrera Oficial, para que las cofradías realizaran su Estación de Penitencia a la Catedral Hispalense, esta Plaza ha sido junto con la de San Francisco, la de la Semana Santa. Sin embargo, hay que recordar que, aunque desconociendo la fecha de una Carrera Oficial en Triana para hacer, anteriormente, a esta fecha Estación de Penitencia a la Catedral de Triana por parte de las Hermandades y Cofradías Trianeras, se tienen noticias de que muy bien pudieran estar datadas alrededor del siglo XVI.

Triana pues, y en estas fechas se encuentra ante el primer golpe de Martillo que se dejará escuchar, que no oír, en el interior de la Capilla de la calle San Jacinto, cuando unas horas nerviosas lo habrán hecho con anterioridad sobre la madera de una primera parihuela Sevillana como es la del Señor de la Victoria de la Hermandad de la Paz.

Así pues, os dejo con el deseo de una feliz Semana Santa que, no comenzará hasta el Domingo de Ramos, pero que ya tendremos nuestro particular abrir de bocas, que se dice, cuando el Viernes de Dolores la Hermandad ponga en la calle Al Cristo de Pasión y Muerte, ubicada en la Parroquia del Buen Aire, un Misterio que nunca desee para Triana porque para mí, particularmente, nuestra Semana Santa es una  Semana en la que no hay Cristos muertos ni Ruán del más puro Luto. Triana en mi corazón popular siempre pedirá una Semana llena de Dolor pero también de Júbilo.

 

5 comentarios:

  1. Me encanta esta entrada. Te deseo que pases una estupenda Semana Santa, que la disfrutes a tope...
    Un abracete.

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  2. Gracias por esos buenos deseos. Igualmente. Abrazos.

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  3. Preciosa e interesante manera de hablar acerca de la mescolanza Sevillana en fiestas. Felicidades. Manolo. la Barzola.

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