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LA NOVELA IX



 
Trozos del espejo
 
 
                                                      CAPÍTULO NOVENO


Estoy bajando por la escalera mecánica que me lleva a la planta sótano de unos grandes almacenes; allí tienen un departamento de Librería, y en él, un apartado o sección bastante importante que, dedicada al esoterismo, siempre me sorprendió por no ser, precisamente, este tipo de establecimientos especialistas en el tema; lo cierto es que es el único que tiene a la venta la obra que estoy buscando; lo supe por una coincidencia. Ahora me ha venido muy bien ya que quiero hacerle un regalo a un amigo de bastante tiempo atrás, y me consta que será de su agrado.
Como perdido en el dédalo de estanterías, deambulé entre ellas hasta llegar a la que era de mi interés; una vez allí hice deslizar mis dedos sobre los lomos de algunos ejemplares hasta que por un impulso de necesidad se pararon; se abrieron como garfios y, llenos de satisfacción extrajeron un ejemplar de mediano tamaño y una calidad bastante cercana a la de la obra rústica.
Estuve hojeándolo durante un buen rato, y recreándome imaginando el momento; leí en su portada: Los arcanos de la Gran Obra. Le va a gustar -pensé- y con este pensamiento a la vez que con una gran alegría dirigí mis pasos hacia una de las muchas cajas allí existentes; no había nadie, por lo que decidí esperar; transcurrido un momento oí una voz a mi espalda que preguntó:
- ¿Lo abona con tarjeta o en metálico?
Mi sorpresa, por llamarlo de alguna manera, fue tan rápida como rauda la reacción y reconocimiento de aquél timbre de voz. Al tiempo que me giraba ya sabía perfectamente con quien me iba a encontrar; y así sucedió, ya que se trataba de mi buena amiga Laura, la cual con una sonrisa que llenaba de luz todo el departamento, se abrazó a mi, a modo de impetuoso saludo, al tiempo que me decía que la perdonara, pero no había podido contenerse argumentando que hacía más de dos meses que no nos veíamos. Después de completado el saludo de costumbre y preguntado por las diferentes familias, y una vez abonada la compra, Laura, tomándome por el brazo me preguntó si me apetecía tomar un té; le dije que sí, y nos subimos a la cafetería, a esa hora más tranquila que de costumbre. Ya sentados ante una de las muchas mesas , el servicio atendido y sin el más mínimo intento por ocultar un nerviosismo el cual me pareció de una sencillez maravillosa, me dijo cogiéndome la mano:
- ¡Qué alegría Jorge! De verdad que es una de las sorpresas que más alegría me ha producido en la vida. -dijo exultante.
No pude, aunque bien sabe Dios que lo intenté, evitar el que mi mente la contemplara de arriba abajo, sin el menor recato, pues estaba maravillosa. Vestía un conjunto de amplia falda estampada y chaqueta de color verde pastel, liso a juego, y una camisa blanca inmaculada aunque con pequeños ribetes de un color también verde pero en este caso, con un tono oscuro lo cual hacia resaltar más aún el contraste con la chaqueta.
- Eres un poquito exageradilla. -le dije correspondiendo a su tono del todo cariñoso.
- Pudiera ser, pero no; no te puedes imaginar o igual sí, las ganas que tenía de verte, y cuando hablamos por teléfono la última vez, hace ya, creo recordar que unas tres semanas, y me dijiste que por entonces no era posible vernos porque tenías mucho trabajo, me pareció que se me caía el mundo encima; te aseguro que verte aunque sólo sea una vez a la semana, y charlar contigo un rato es, al menos para mi, como una inyección de energía que aumenta mis ganas de vivir, y tú sabes que yo siempre tengo ganas de vivir.
- Recordarás que te recomendé que te reunieras con tu hermano, a partir de entonces, más a menudo.
- Y lo estoy haciendo. -me dijo poniendo cara de niña a la que se le está riñendo-, pero, también he decirte que no sólo mi hermano te echa de menos; mi madre, también.
- Supongo que sí. ¡Es encantadora!
- Y te quiere mucho.
- Y no te quepa la menor duda de que yo a vosotros también.
- La semana pasada me llamó María Isabel; me estuvo contando que habían estado contigo; consultándote unas cosas, y estaba, o al menos a mi me lo pareció, realmente muy contenta; diciéndome que Alejandro quería llamarte para hacerte otra consulta; vamos a pedirle nuevos consejos -me dijo-. Por cierto, yo quería charlar contigo un rato ¿Cuándo crees tú que podrá ser?
- ¿Ahora te parece bien? Tengo toda la tarde para ti, si quieres, sino lo dejamos para otro día. -le dije sabiendo que no iba a dejar pasar la ocasión.
No me había soltado la mano y noté como la apretaba aun más, al tiempo que en sus ojos brillaban unas lucecitas de contento, por lo que dijo un tanto nerviosa:
- ¿De verdad que no tienes nada que hacer esta tarde? No quisiera molestarte.
-Lo cierto es que he venido a comprar un regalo y de paso tenía la intención de dar un paseo.
- ¿Quieres que te acompañe? Aunque quizás prefieras estar solo. -Esto lo dijo sin ser consciente de que aun me tenía la mano cogida de tal forma que parecía no querer soltarla.
- Cómo tú quieras.
Terminamos de tomar la frugal merienda, y nos dirigimos a la calle. Estaba más tranquila que de costumbre. Y así, con paso relajado...
- Jorge, estoy leyendo la Biblia, pero despacio, intentando entender. ¿Qué parece la idea?
- Me parece bien, ojalá todo el mundo lo hiciera aunque fuera solamente por leerla; el mero hecho de ello ya es importante, y aunque parezca que no queda nada dentro, no es así, todo queda recogido en función de una cierta atención, y cuando se necesite la información que se pida en un momento determinado, ya saldrá, costará más o menos, evidentemente, pero al estar ahí, al final sale y si no, no pasa nada. Tampoco es importante al cien por cien.
- ¡Sí, ya sé! Sólo es cuestión de pedirle ayuda al Padre -dijo sin dejarme terminar.
- Eso es; me alegra que el pedirle ayuda al Padre nunca se te pueda olvidar.
- Jorge, en una ocasión, me pareció oírte decir que además de la verdad histórica (conocida) de la Figura de Jesucristo, también habían otras historias de origen oculto, y además con mucho de simbolismo...
- ¡Cierto! Las había, y las hay. Existe mucha documentación escrita de los primeros tiempos de Jesús; y no, precisamente, por los evangelistas que conocemos a través de las Iglesias: Católica, Griega, Romana... Son los llamados: “Apócrifos”, un término griego para definir ocultación.
- En una ocasión estuve hablando con mí madre acerca de la tablilla que colocan arriba de la Cruz, y a mi aquello de las letras INRI me dio que pensar: ¿Realmente que significan esas letras? Porque la verdad sea dicha es que nadie hasta ahora ha sabido darme una explicación convincente.
“Es de suponer que tras esa pregunta hay algo más, ya que de todos es conocido que esas iniciales quieren decir: Jesús-Nazareno-Rey de los Judios, y que será interpretada a modo de mofa hacia el Maestro; pero que Poncio Pilatos cuando la manda colocar, al mismo tiempo lo que pretende es guardarse la espalda, porque él no tiene muy clara la decisión que tomó en contra de Jesús; de todas formas las iniciales tal como suenan tienen un carácter puramente esotérico, por lo que su interpretación real es: Igneus-Natura-Renovatio-Igneus; dicho traducido, que Jesús que es Fuego; el Fuego Natural Renovado por el Fuego, ya que ambos están considerados como de la misma Naturaleza Espiritual”.
- Laura, yo no quisiera que interpretaras mal esto que te voy a decir, como tampoco es mí deseo quitarte la idea de que dediques tu tiempo a la Figura de Jesucristo desde el prisma de la Iglesia Católica; lo que sí te pediría es que medites sobre Él, y reflexiones para poder sacar, con el tiempo, tus propias conclusiones, a través de los conocimientos que vas adquiriendo; ellas estarán acertadas o no, pero, lo que sí será una satisfacción para ti, es que serán las tuyas. ¿Comprendes lo que te quiero decir?
- Sí. Por cierto, una cosa que me tiene intrigada desde cuando nos hablaste sobre la reencarnación. ¿Tú sabes, anterior a Jesucristo el cuerpo de quién dio albergue a su Espíritu, y después de Él en quién se habrá reencarnado?
- Verdaderamente, aprietas bien tus últimas preguntas en razón de ampliar conocimientos. -le dije con un tono sorpresivo y sonriente a la vez-: “No, desconozco quién pudo haber servido a su espíritu anteriormente; sea quien fuere, lo cierto es que lo dejó en una situación bastante buena. En cuanto a, en quién se habrá reencarnado de nuevo: dudo, por no decir que no creo que lo haya hecho, al menos en este plano nuestro, la Tierra. Desde su muerte, no se ha oído en el Universo conocido absolutamente nada acerca de un ser humano de superiores características a las de Jesús; dada su altísima evolución Espiritual, no creo que regresara a nosotros, sino que habrá ido a un plano de Orden Superior, si es que no consiguió ya entrar a formar parte de las jerarquías celestes en cuyo caso ahora debe ser un Ángel del Noveno Coro, o tal vez una Potencia Angélica de coros superiores ya que en una Era y en el Orden Evolutivo, niveles como el suyo pueden conseguir varias ascensiones”.
- Pero, ¿Podría haber venido otro, quiero decir otro Maestro?
- Es evidente. De hecho y en el núcleo de nuestra sociedad pasada, y actual, se han oído los pasos de un sinfín de personas atribuyéndose muy altos grados de evolución Espiritual pero, como dicen las Escrituras: “Aparecerán falsos profetas”, y esto no quiere decir que algunas de estas personas no sean buenas, no, única y simplemente quiero decir que no son quien dicen ellos que son, y esto al final queda demostrado en la cantidad de actos e intereses materiales demostrados, a veces, veladamente pero, que duda cabe, que en ese final se quedan al descubierto.
- Entonces, ¿No ha venido ninguno? -insistió una vez más.
- Laura, te repito que no lo sé; este es un dato de los muchos que yo particularmente desconozco, no obstante, insisto, en que de haber venido se habría sabido sobradamente, porque el que es enviado de verdad, cuando arrastra prosélitos, estos serían de tal magnitud que sobrepasaría el cálculo de la imaginación humana, y como sabes perfectamente, esa multitud se hubiera dejado sentir ya que su repercusión en todos los órdenes y niveles de nuestra sociedad sería... ¿Te imaginas qué ocurriría en el seno de las iglesias si un día apareciera un nuevo Mesías de características similares a las de Jesús, auténticas y verdaderas?
- Me has puesto los bellos de punta; no soy capaz de imaginármelo; lo que sí me estoy preguntando es sí se volvería a hacer con Él lo mismo que se hizo entonces...
- Yo si me lo imagino Laura. Seguro que tras ver en que se ha convertido aquella Iglesia que el fundara, comenzaría por tomar el látigo y...
- El simbolismo debe ser muy abundante en este tema ¿verdad? -dijo un tanto cariacontecida y tras un relativamente corto silencio a modo de reflexión sobre aquellos pensamientos que de seguro bullían ahora por su cabeza.
- Claro, y ya que estás interesada en el tema de Jesucristo, pero, sin entrar en grandes profundidades, te hablaré de otra parcela que encierra mucho de simbolismo, aquella en la que según las escrituras, Jesús subió a la montaña y le habló a una multitud dándole mientras tanto de comer con tan sólo unos panes y unos peces. “Afirmar lo de unas miles de personas es un tanto ilusorio; sencillamente porque en aquella época y semejante lugar, aunque acudieran también de otras partes cercanas, no existía tanta población y mucho menos si se tiene en cuenta que no todo el mundo acudió a la montaña. En cuanto a aseverar que todos quedaron alimentados, hartos, su carácter simbólico y esotérico del conjunto, manifiesta que era tan hermoso, tan profundo, tan lleno de bondad lo que a través de su palabra les llegaba a aquella pobre gente, que no sólo no se acordaron de que tenían que comer, sino que ni tan siquiera se preocuparon de ello. La palabra de Jesús les estaba llenando sus corazones, y en aquellas fechas, esas gentes estaban tan mal Espiritualmente, que para ellos era más la necesidad de llenar sus esperanzas y comer del conocimiento del mensaje que estaban recibiendo que la de llenar sus desgraciadas tripas”.
- Tengo que reconocerte que esto que acabas de decir no me había pasado ni por la imaginación; debes sentirte muy feliz al poder dar vida a estas reflexiones. -me dijo poniendo cara de satisfacción.
- No lo creas; de todos modos ahora las conoces tú, y ya sabes que no es más que cuestión de trabajar, lo demás te llegará por añadidura. ¡Quién sabe! Igual al final tú no serás más que otro vehículo a través del cual más gente hallará en ti nuevos conocimientos.
- Aún me queda mucho hasta que llegara ese día. ¡Sería maravilloso! -le oí comentar muy bajito pero, sin ánimo de que yo no me enterara.
- ¿Hablamos de más hechos simbólicos? -dijo ahora demostrando que había hecho mella en ella el comentario anterior.
- Mejor lo dejamos para otro día y así tienes la oportunidad de meditar y sacar conclusiones que ya me las expondrás cuando llegue cada uno de sus momentos.
- Jorge, ¡me gustaría saber tanto como tú, y de ti!
- Y a mi, a veces, me gustaría saber tanto como tú. No creas que a mi me gusta estar continuamente tocando ciertos temas, ya que sufro mucho cuando se confunde Religión con Espiritualidad. No siempre se es más feliz porque se sepa más; y esto no quiere decir que yo no lo sea, pero recordarás lo que os he dicho en más de una ocasión: “A mayor conocimiento, mayor aflicción”. ¿Te imaginas una persona que hace un daño siendo consciente de ello, y otra que lo hace sin ser consciente de haberlo hecho?
Imagino que tras aquel momento de, lo que seguro sería un comentario difícil de digerir, volvió de nuevo...
- Jorge, volviendo al tema de la reencarnación y esas personas que dicen vivir unas apariciones, ¿Pueden ser seres especiales?
- Ahí puede haber de todo, Laura; desde una alteración de la conciencia, pasando por una proyección mental, una alucinación producida por alguna droga, y porqué no, hasta una trama fraudulenta. El ser humano tiene capacidad para desarrollar lo que quiera, sin embargo, siempre trabaja por lo mismo dado su alto índice de materialidad... Aunque no todos, afortunadamente. “Que de todo hay en la Viña el Señor”, que por cierto no es una Viña ya que en ella sólo hay uvas; habría que decir mejor en la Huerta; ¿no te parece? -le hice el comentario haciendo entrar en el contexto una cierta dosis de relajación.
- ¡Caramba! esa faceta de bromista no la conocía yo, -dijo siguiendo, como se suele decir, el compás con una deliciosa sonrisa.
- Ni yo tampoco. -le dije echándole una mentirijilla.
- Pero, algunos hay. ¿No? -insistió ahora ya calmada.
- ¡Naturalmente! Yo hablo en general, de todas formas: ¿Tú crees que hay muchos?
- Realmente, no ¡Que pena verdad!
- Ciertamente, aunque a ti y en lo que a este campo se refiere de lo único que se trata es de que tú consigas ser diferente, y yo te aseguro una cosa: que puedes conseguirlo perfectamente, basta sólo con que lo quieras.
- ¡Dirían que estoy loca... !
- Posiblemente; como decían del Quijote; recuerdas a los dos, a él y a Sancho. “Sancho representaba, dentro del simbolismo, lo material que hay en el hombre: bajito, regordete, pegado a la tierra; en cambio el Quijote era alto, espigado, más pegado al cielo, el representaba a la Espiritualidad en el hombre, decían que estaba loco. También esta pareja de la mano del gran Miguel de Cervantes, fue creada para llevar a la humanidad un mensaje recordatorio de cómo ha de ser el comportamiento del hombre para con el hombre mismo. Por un momento cierra los ojos e intenta ver a la pareja: ambos la dualidad, el par perfecto, la armonía, lo espiritual en conjunción con lo material; el Quijote enjuto, con su lanza e modo de antena receptora de energías celestes que utilizando al bueno de Sancho como intermediario intenta derramarlas sobre la tierra.” -¿Crees que habrá mucha gente que haya leído el Quijote? No es necesario que me contestes, seguro que no...
- Te quiero decir también, que durante esta era que acaba de comenzar, si bien es verdad que no se conoce la llegada de ningún enviado, si es cierto que el padre no ha parado de enviarnos mensajes para todos aquello que quisieran escucharlos; esa obra de Cervantes encierra muchas formas de decir que tenemos que cambiar nuestra manera de ser, y no sólo él, también Walt Disney, del que se dijo siempre, que escribía cuentos para niños, porque los adultos no quieren reconocer que los mensajes que encierran esos cuentos son para mayores, y muy mayores. Como ellos, han existido y existen muchos, ahí tenemos algunos de los más recientes como son los autores de: El Señor de los Anillos, La Historia Interminable, El Nombre de la Rosa...
Caminando sin prisas, disfrutando del paseo, habíamos llegado al puerto por lo que íbamos, se podría decir, por la orilla del río cuando Laura se detuvo y, pensativa, se sentó en uno de los bancos de hierro y madera; hice lo mismo al tiempo que le pregunté si le ocurría algo.
- No -me contestó enseguida-, es que al oírte mencionar el título de Michael Ende, he recordado que cuanto más veo la película después de haber leído la obra, más deseos siento de volver a verla; ahora tengo la impresión de que tiene detalles que yo he pasado por alto, cuando me parece, por lo que has comentado, que tiene algo más.
- Todo es una vibración, Laura, y cuando nos ponemos en esa misma frecuencia de algo o de alguien que nos llena, inmediatamente adoptamos un comportamiento de adhesión y no desearíamos nunca separarnos o desconectarnos; encontramos en ello algo así como la necesidad que tiene el niño pequeño de ir asido a la falda de su madre.
- Ahora que has mencionado a la madre, mañana Sábado voy a pasar el día entero con ella y con mi hermano, naturalmente; verás cuando le cuente a Guillermo que he pasado la tarde contigo, seguro que dirá que a ver cuando vienes a casa; mi madre tiene muchas ganas de verte ¿sabes? Ya me ha dicho que quiere preguntarte algunas cosas...
- También a mi me gustaría verlos de nuevo.
- El Viernes es el día que más me gusta, aunque, realmente, no sé por qué -dijo Laura con cierta mirada insinuante.
- Será porque es la víspera del fin de semana y, claro como no hay que trabajar.
- ¿A ti te ocurre lo mismo, Jorge?
- No, para mi es al contrario; al igual que entre la mañana y la noche, mi mejor día es siempre el Lunes, y mi mejor momento en el día la mañana.
- ¿Y eso? -dijo frunciendo el entrecejo y un tanto sorprendida.
- El Viernes no me siento muy bien porque me doy cuenta de que no he hecho durante la semana todo lo que podía haber hecho, que siempre puede ser más; y con la tarde me ocurre igual, siempre llego a la conclusión de que podría haber aprovechado el día mejor de lo que lo hice. En cambio con el Lunes me ocurre lo mismo que con la mañana ya que me doy perfecta cuenta de que el Padre me ofrece una nueva oportunidad de poder realizar todo aquello que se me quedó por hacer.
- Jorge, ¿tú rezas por las noches?
- ¡Claro que sí! Por las noches y por las mañanas; es una forma muy bonita de dar las gracias por lo que te acabo de decir aunque los términos sean diferentes en cierta medida.
- ¿Puedo preguntarte a quién le rezas?
- ¿Por qué no? Mis oraciones siempre van dirigidas al Padre.
- ¿Y lo haces por alguien en concreto, o es un rezo de forma general?
- Depende. “Rezar por alguien en concreto no tiene mayor importancia, lo realmente importante es dedicar unos minutos a estar con Él en la más profunda y absoluta intimidad, como convencido de que lo tienes a tu lado, escuchándote, dedicando este tiempo maravilloso a darle las gracias por cuanto nos ofrece que es mucho y que, al parecer, para muchos es muy poco o casi nada, cuando Él, está velando continuamente por nosotros, pero, no influyendo en nuestras decisiones, aunque en eso de los mensajes que hablábamos antes, Él, de forma continuada nos está advirtiendo de los peligros a los que nos pueden llevar algunas de esas decisiones si no se toman de manera acertada; ahora bien que las tengamos en cuenta o no, ya no depende de Él, sólo y exclusivamente de nosotros”.
- Entonces ¿Hacer una oración por el Alma de un ser querido no tiene importancia?
- Yo no te he dicho que no tenga importancia, mis palabras han sido que no reviste mayor importancia porque no va a repercutir en ése ser querido, por una razón fundamental, y que tú ya deberías conocer; y es que la vibración de tu oración nunca podrá entrar en conexión con su Espíritu, no su Alma, porque como ya te dije, el Espíritu que fuera de un ser, con la muerte de éste pasó al plano Espiritual con lo que volvió a ser un Espíritu Universal, lo que significa que no pertenece a nadie hasta que no haya una nueva reencarnación, además tampoco puede entrar en conexión porque ya sabes que ambos planos son de naturaleza diferentes.
- Perdona mi insistencia, pero, entonces ¿Dónde está la importancia?
- La importancia está en ti, en ese acto positivo que has realizado, en esa energía Blanca que has generado cuando por Amor traes a tu vida el recuerdo de una persona con el deseo de aliviar su Karma, y esa, entre otras, son las cosas que enriquecen nuestro Espíritu y lo hacen evolucionar hacia alturas insospechadas.
- Jorge, perdóname otra vez, igual esto te suena a niñería pero, es que yo le sigo rezando al Ángel de la Guarda, ¿Existe? -dijo, poniendo, realmente, cara de niña.
- ¡Naturalmente que existe! Ya os lo dije en una ocasión. Y no te preocupes con tanto perdón; tú pregunta, insiste, sabes perfectamente que cuando no pueda darte una respuesta, por la razón que sea, no te diré nada.
“Todos y cada uno de los seres humanos que durante el transcurso de su vida terrena hayan realizado a través de sus mentes actos positivos, éstos, no sólo habrán hecho enriquecer sus espíritus, sino que esas almas como guardadoras de ellos estarán continuamente generando un aliento, y ése aura que es la protección del Alma fue llamado a ser el Ángel de la Guarda, para niños y mayores”.
- Jorge, ya voy más allá de la curiosidad, y hasta de la inquietud, pero es que cuando estoy contigo y sobre todo cuando escucho tus respuestas me entra un no se qué, que no puedo evitar preguntarme, al menos mentalmente, ¿De dónde vendrá?
- La verdad es que estás obsesionada con esto, y te diré una vez más que la importancia de las respuestas y cuánto te digo, no están en mi, sino en ellas mismas, en las palabras y en la forma en que tú las asimilas, las digieres y las pones en práctica; en cuánto a de dónde vengo, ya deberías saberlo, sencillamente de donde vienes tú y todo cuánto nos rodea, del Padre.
En el más completo de los silencios habíamos cruzado y seguíamos paseando, ahora al pie de la majestuosa arquitectura Almohade de la Torre del Oro, en cuyo interior se guarda el hermosísimo Museo Naval. Laura fue a decir algo pero, se contuvo al tiempo que comentaba...
- ¡Ése que viene por ahí es Ramón! -dijo pareciéndome que le agradaba la llegada del joven que se nos acercaba.
- ¿Y quién es ése Ramón? -le pregunté ante la exclamación de sorpresa que le había producido.
- Ramón es un conocido desde hace bastante tiempo, mío y de mi familia, y que cuando lo vi la última vez me comentó que había ingresado en un grupo de los llamados de orden Espiritual, aunque en aquel momento yo le dije que aquello por lo que me explicaba a grandes rasgos, era una secta.
- ¡Buenas tardes! -saludó el recién llegado al encuentro, ya que caminábamos por la misma acera.
Correspondimos al saludo, y tras la presentación propia del momento, Laura le preguntó que tal andaba, ya que según ella le apreciaba signos de cierto cansancio y una tensión y nerviosismo bastante alterados.
- Tienes razón; acabo de salir de una reunión del grupo aquel que te comenté y ya no volveré nunca más; ya está bien de soberbias y mentiras...
- ¡Sentémonos aquí y echa fuera toda esa energía que traes acumulada, si es que quieres, naturalmente!
- ¿Te importa, Jorge? -se preocupó Laura.
- No, en absoluto, has estado muy acertada invitándole a que se desahogue porque hasta que no lo haga, su Espíritu no disfrutará de un poco de paz.
Estas palabras parecieron ayudarle a relajarse un poco; momento en el que Laura le insistió para que hablase de lo que le pasó en aquella reunión.
Ramón no paraba de contar sus experiencias dentro del grupo; realmente se le notaba no sólo contrariado por haber perdido tanto tiempo antes de darse cuenta de que aquella organización no tenía ni pies ni cabeza, sino dolido ante el engaño más cruel por parte de quien, precisamente, le dijo ser un Ser Superior, un Ser Celeste, y al final resultar ser nada, aun menos que nada, una sanguijuela aprovechándose de la entrega y el Amor que, mediante, ese engaño le profesaban todos incapaces de darse cuenta de la realidad.
Cuando se repuso un poquito, continuó diciendo con vivas muestras de enfado:
“Últimamente estaba recibiendo un trato nada agradable, por lo que sin darme cuenta me obligaron a hacer algunos comentarios, y que, al parecer, luego no gustaron, y ese fue el motivo de no haberme avisado para la reunión de esta tarde, pero como a veces recibes ayuda de Dios aunque no se la pidas, al menos así pienso yo, pues mira por donde me enteré y allí me presenté; nadie me echó, ni tampoco me hablaron, por lo que decidí escuchar a todos y esperar hasta el final para exponer unas cuestiones que desde hace unos días ya venía madurando.
“Cuando todos hubieron terminado, me levanté y dije que cómo hombre del que no se podía negar que estuvo escuchándolos a todos y cada uno de los presentes, rogaba que se me escuchara hasta el final en lo que quería plantear, y que se trataba de lo siguiente: Que yo había ido a pedirles perdón, pero no por haber dicho la verdad, sino porque pudiera ser que no fuera dicha de una forma cortés y correcta. Quise que supieran que al igual que detesto las faltas que hay en mi, yo amaba sus espíritus porque ellos son siempre puros, aunque las mentes de los hombres, sus pensamientos no siempre lo sean.”
- ¿Tan mal crees que te has comportado con ellos? -le interrumpió Laura, con una cierta mirada de tristeza.
- Quiero pensar que no, Laura. “Creo que mi único delito fue mi total incapacidad para fingir que todo me era indiferente, mi total incapacidad para cerrar los ojos ante lo que últimamente venía ocurriendo a mi alrededor más inmediato.
“Tú me conoces un poco, por no decir bastante, Laura, sabes que soy hombre sencillo, y yo reconozco que tal vez haya sido un poco brusco, y también que no haya dado muestras de un gran tacto, pero siempre me limité a expresar mis pensamientos y sobre todo, y más importante, mis sentimientos.
"Llegué a participar, y para mi vergüenza, caer en un juego en el que una serie de individuos se han zancadilleado, atacado y despedazados unos a otros, eso sí, con una exquisita sutileza. Pienso que quizás el problema residiera en que todos, y lo digo incluyéndome a mi, intentamos corregir a nuestros compañeros. Creyéndonos dechados de virtudes y perfección, y nos olvidamos de corregirnos a nosotros mismos, con el agravante de que en muchas ocasiones fue para sentirnos superiores, seres perfectos frente a otros... ¡pobres pecadores! Quiero con esto decir que más que para corregir lo hacíamos para sentirnos corregidores.”
- Has debido pasarlo mal, -musitó Laura abiertamente.
"Desgraciadamente jamás podré olvidar las múltiples decepciones que he sufrido entre aquellas paredes, empezando por las veces que yo me he decepcionado a mí mismo. Sin embargo, les dejé bien claro que yo no juzgaba a nadie porque comprendo que yo no soy nadie para ello, pero sí estaba en el derecho de juzgar la situación que venía viviendo. De verdad os digo que, ahora más que nunca, me parece lamentable que un ser humano por falta de fe en su personalidad, o en el Amor que otros tengan y el respeto ciego que le profesen, cree una farsa identidad que le sirva de pantalla para manifestar que posee un ascendente de orden superior sobre aquellos que le rodean.
“Creedme que para mi fue muy doloroso el exponer todo esto en la presencia de todos, y bien sabe Dios, que nunca pasó por mi pensamiento el hacerlo con un carácter de despecho vengativo, sino porque consideraba mi deber como hombre creyente, intentar abrir algunos ojos, y porque era mi deseo que todo ello se hiciera realidad.”
- Pero tranquilízate Ramón -le cortó Laura amablemente.
Ante la tensión en la que observé se encontraba el muchacho, le puse una mano sobre el hombro y le dije que Laura tenía razón, que se tranquilizara, que ambos esperaríamos y escucharíamos todo cuanto tuviera que decir con el fin de que echara fuera toda aquella energía negativa que lo estaba martirizando. Al cabo de unos minutos, continuó:
- ¡Ya estoy mejor, gracias! Estoy más calmado, pero es que tenía que hacer todo aquello o reventaba. “Yo estuve bastante tiempo meditando y a través de algunas reflexiones llegué a comprender y saber sobre los verdaderos maestros y guías espirituales, y por eso les dije a todos que un verdadero maestro jamás da más importancia a su propio nombre que a sus enseñanzas, ni consiente vivir a expensas de sus discípulos de una forma autoritaria; él no debe estar para ordenar sino para aconsejar. Tampoco debe refugiarse en su condición de maestro o guía Espiritual para asumir él mismo actitudes que en los demás no consideraría jamás como lícitas, lo que sería en ese caso lo mismo que afirmar, que él es el maestro, y cualquier cosa que haga o diga es perfecta, por lo que nadie debe ponerle el más mínimo reparo, y el que no lo vea así o no lo haga de ninguna manera le interesa.
“Si hubiera sido un verdadero maestro, jamás se hubiera sentido ofendido por ninguna de las dudas que pudieran tener algunos de los que le rodeaban, ¡ah! Y otra cosa, que él viene a ayudar, a servir, a sacrificarse por todos y no para que la Humanidad viva nada más que pendiente de sus caprichos, sirviéndole de forma sacrificada ante cada uno de sus muchos antojos. Tampoco debe mostrar preferencias personales de forma tan evidente por determinados discípulos por el mero hecho de que unos estén más avanzados que otros en sus enseñanzas, y jamás debe quejarse de la incapacidad del que esté a su lado, lo que debe enseñarle es a ser capaz; y mucho menos amenazar a un discípulo con la fuerza de su dominio y supuesto poder, ni de ninguna otra manera, ni tan siquiera debería reprenderlo nunca por una falta involuntaria que sabe como maestro que dice ser, que no cometió.
“Despreciando a un discípulo por su baja condición, o porque carece de medios materiales que aportar a su causa, no creo que al final se pueda ganar a nadie, y por supuesto no conoce la soberbia ni la ira, esos sentimientos adverso se supone que ya fueron superados por él; y muchísimo menos se esconde de unos mientras se deja ver por otros; Jesús, no se escondía de Judas, y en cambio éste se escondía hasta utilizando la mentira; ¡Qué Dios me perdone por haber hecho semejante comparación!”
Verdaderamente, Ramón necesitaba desahogarse; después de un largo recorrido en cuyo final me pareció que le faltaban las fuerzas, se detuvo. Respetamos su silencio, silencio que rompió Laura para decirle:
- ¿Estás mejor?
- Sí, mucho mejor.
- Pues chico, sí que ese maestro es una verdadera joya de la enseñanza; de cómo se puede tener mejor el Espíritu, -le dijo Laura de forma cariñosa.
- Y podría seguir contándote cosas toda la noche, porque cuando eres adepto entregado estás ciego; todo vale, pero, cuando por la razón que sea alguien o algo te abre los ojos y comienzas a ver, dices: ¡Madre mía! Pero, ¿Qué es esto, cómo se pueden decir o recomendar estas cosas, o aconsejar aquellas otras? Es impresionante, Laura, no puedes imaginarte cómo un maestro que te está continuamente hablando del respeto hacia todos los niveles de la Naturaleza, puede autorizar a un miembro del grupo a que utilice en su cuerpo medios para eludir la procreación, y aun mucho más... pero, me siento tan asqueado para seguir... En fin, lamento haberos hecho perder vuestro tiempo, cosa que os agradezco infinitamente; la verdad es que tenía necesidad imperiosa de contarle todo esto a alguien, sabía que como no encontrara a quien entendiera y además me comprendiera, me iba a volver loco.
- Bueno, lo importante ahora es que estás más tranquilo, más relajado. Era necesario que hicieras cuanto antes lo que has hecho, ¿verdad Jorge?
- Evidentemente; ahí sólo su juicio es lo que vale, y esa decisión que ha tomado aunque no fuera la correcta siempre será mejor que la indeterminación; ella le estaba produciendo una merma en su capacidad analítica para un feliz discernimiento.
Noté como Ramón me miró con cierto aire de extrañeza, pero no dijo nada al respecto de mi comentario; sólo volvió a manifestar un aceptable grado de satisfacción al tiempo que se levantó con clara intención de marcharse.
- Ha sido un placer conocerte Jorge. Y a ti, bueno a los dos gracias una vez más por vuestra ayuda y comprensión. Laura, ni siquiera te he preguntado por tu madre y tu hermano, espero que estén bien, y salúdalos de mi parte.
- Están bien, y no te preocupes que así lo haré en cuanto les vea que, posiblemente, será mañana.
Le tendí la mano correspondiendo a su saludo de despedida, y le oímos decir hasta pronto mientras girándose comenzaba a caminar en dirección al puente.
Miré a Laura intentando averiguar qué pasaba por su cabeza, y al darse cuenta de ello pareció leerme el pensamiento por lo que con un leve suspiro me dijo:
- Parece que se ha ido bastante calmado, ¿verdad?
- Sí, y creo que han empezado a bullir en su cabeza algunas nuevas, aunque menos complicadas, ideas. - Bueno, ya se hace tarde ¿Qué te parece si lo dejamos para otro día?
- Como tú quieras. Yo voy hasta la Avenida de la Constitución para coger el autobús.
- Entonces te acompaño, y aprovecho para tomar allí al lado el que va para López de Gomara.
Justo en el momento de llegar se vio venir el autobús que habría de tomar Laura. Había bastante público en la parada por lo que nos despedimos, y diciéndome que me llamaría para ir a su casa, se subió. Momentos después se perdía al final de la gran avenida. Tras un corto paseo, y pasados unos minutos de espera yo hacía lo mismo.
Cuando más tarde, el autobús circulaba entrando en el puente, pude ver cómo Ramón estaba en la esquina, charlando y gesticulando desaforadamente con alguien que en ese momento me daba la espalda por lo que no le presté mucha atención, sin embargo, mi atención cambió radicalmente cuando en uno de los movimientos de aquel individuo, aunque mínimo, pude apreciar, sin el menor género de dudas, que se trataba de la misma persona de la que tiempo atrás me hube de despegar porque gracias al Padre, pude darme cuenta a tiempo de que arruinaba espiritualmente cualquier vida que se le pudiera poner al alcance de sus ilusorias y equivocadas ideas.

























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