domingo

UNA ALTERNATIVA UTÓPICA

Veía un reportaje en la tele en el que un avión comercial se encontraba en dificultades y obligado ha hacer un aterrizaje de emergencia al haberse quedado con un solo motor. Gracias a la pericia y buen hacer del piloto, tomó tierra sin novedad y ciento cincuenta personas salvaron la vida.

Un solo motor pudo hacer posible que esas personas consiguieran seguir viviendo, y lo que es más importante: que cada uno de ellos, individual o colectivamente, pudo, bien cumplir sus deseos con anterioridad proyectados, alcanzar las metas soñadas, poder seguir ayudando a los demás… Y entonces fue cuando surgió en mi interior una pregunta; esa pregunta que en el transcurrir de la vida se nos presenta de improviso en razón de un sentimiento y con un duración de cinco segundos pero, que al final nos ocupará, aun a veces, en contra de nuestra voluntad o nuestra ocupada mente en otros temas, las veinticuatro horas de cualquiera de nuestros días.

Sí, ya sé que en el caso de una avioneta con un solo motor no puede transportar tantos viajeros, a veces sólo uno pero, no se trata de eso; de lo que estoy hablando y que es el centro de esta divagación y que desearía que fuera real, es el conseguir que se salvara uno, al fin y al cabo cuando hablamos del mundo, hemos de referirnos a cada uno de los individuos de que está compuesto el Universo pues cada uno de ellos es un mundo distinto al de los demás.

Qué trauma sufriría nuestro intelecto material si un día escuchara desde su interior: ¿por qué hemos sido dotados de: dos ojos, dos riñones, dos pulmones etc., etc.?

Esotéricamente sabemos que no existen las enfermedades y sí los enfermos en razón del comportamiento que hemos tenido a lo largo de nuestras, a veces, múltiples existencias, no obstante, ello no es óbice para que no seamos conscientes de que nuestra solidaridad podría jugar un papel hartamente importante, no sólo en nuestra existencia actual sino en la evolución de la especie humana a través del sacrificio, de la entrega, del dar sin pensar en recibir algo a cambio.

La reflexión nos viene al pelo en razón de que sabemos de la existencia de largas listas de espera donde están reflejadas todas y cada una de aquellas personas que necesitan urgentemente alguno de estos órganos.

Y aquí viene la onírica e idealizada pregunta: Sabemos que el planeta, demográficamente, ha rebasado la población de siete mil millones de habitantes, todos no son adultos, evidentemente pero, si nos ocupamos sólo de nuestro país España, y partimos de la base de que al menos veinticinco millones son adultos y en condiciones de donar algún que otro órgano, ¿Por qué no podríamos crear un “Banco de donantes en vivo” y a la espera de que algún necesitado viniera en busca de sus servicios? Al fin y al cabo, volvemos al comienzo de este idílico sueño, y en él recordaremos: ¡cómo si se pueden salvar vidas con un solo motor! ¿no podríamos hacer lo mismo con aquellos que carecen de los dos…?

1 comentario:

  1. Vd. lo ha dicho, es una utopía, y lo ha dejado bien claro. Se podría hacer pero, ¿Quién le pone el cascabel al gato? Por otro lado estoy totalmente de acuerdo conque sería maravilloso.

    ResponderEliminar